Wednesday, April 23, 2014

La Biblia ¿un periódico de ayer?


Mi hijo se montó en el carro esa tarde saliendo de la escuela, y me dijo: "Papi me están tirando".
"¿Tirando con qué?" le pregunté.
"Con que Dios no existe; que la Biblia es cosa del pasado;  que son simplemente mitos antiguos; que solo se trata de las opiniones de seres humanos que existieron miles de años atrás..."
¿Podrá un libro escrito y redactado hace 2,000 a 3,000 años atrás tener relevancia para nuestra vida hoy en pleno siglo 21? Esa es la pregunta que se hacen cientos de miles de personas.
¿Será la Biblia un periódico de ayer? La respuesta que voy a dar a esa pregunta no es la que mucha gente espera. Si, la Biblia puede ser un "periódico de ayer"... Cada vez que escucho gente discutiendo que si fue una manzana lo que se comieron Adán y Eva u otra fruta; que si fue una ballena lo que se tragó a Jonás o un pez beta; que si la marca de la "bestia" en Apocalipsis es un microchip que te van a insertar en la piel y otra cantidad de detalles triviales y superficiales; entonces me doy cuenta que hemos hecho de la Biblia una escritura sin sentido ni pertinencia para la gente que nos rodea hoy.
No me malinterpreten. Yo amo este libro. Aprendí a amarlo desde temprana edad, y he dedicado más de 14 años de mi vida a su estudio académico y enseñanza. Es por tal razón que siento una gran incomodidad, y hasta verguenza ajena, cuando escucho a gente pretendiendo llevar una "enseñanza bíblica" que no le hace justicia a esa Palabra. Me refiero a gente que realiza una lectura que llamamos "primaria" del texto y ahí se quedán. Es el tipo de gente que leen la historia de Jonás y concluyen que todo su mensaje se resume en que:
Jonás no le hizo caso a la Palabra de Dios
Por eso al mar profundo la gente lo tiró
Y vino un pez muy grande y "chuculún" se lo tragó
Porque no le hizo caso a la Palabra de Dios
Este famoso corito que debe haber dejado traumatizados a muchos niños y niñas de nuestras iglesias, sin muchos deseos de pisar la playa es parte de lo que me refiero. Una lectura superficial que no permite que podamos percibir la riqueza que encierra el texto por no ver más allá. Lo que estoy tratando de decir es que nos separa un gran abismo histórico, sociológico y cultural de la Biblia. Si nos acercamos a nuestra Islita hace 500 años atrás nos encontraríamos a Agueybana, el hijo del Sol como gobernante, distintos caciques sobre cada tribu, y los taínos guerreros luchando contra los caribes que querían conquistar Borikén. ¿Cuánto ha cambiado esta Isla 500 años más tarde? Ya no hay bohíos, ni aborígenes, ni cemíes para sentarse; y estamos hablando de 500 años. Del texto bíblico nos separan ¡entre 2,000 a casi 4,000 años! Es decir, para que tenga algo relevante que decirnos hoy, debemos comprender que ese abismo es real y provoca una distancia entre nosotr@s y las Escrituras. Sin embargo, si nos acercamos al otro horizonte del texto para saber que sentido tuvo en su época, podemos traer su enseñanza para nuestras vidas hoy que trasciende milenios; y solo entonces rescataremos el "espíritu de la letra". Con esto me refiero al verdadero mensaje detras de la letra que tenemos en nuestra mano. Recuperaríamos la riqueza de la Biblia y sería completamente relevante para hoy. Para ilustrar esto retomemos a Jonás.
La lectura primaria nos dice que es un profeta de Israel enviado a Nínive, la capital de Asiria, los enemigos legendarios de Israel. El profeta se niega, intenta huir, y es lanzado al mar a petición suya. Es allí donde aparece un gran pez que lo traga y lo vomita en costas más cercanas a Nínive. Allí profetiza, Nínive se arrepiente y el juicio profetizado no llega. Al final Jonás se queja porque su profecía de juicio no se cumple y quedará en entredicho su reputación como profeta. Y así termina.
En una lectura que toma en consideración ese otro horizonte descubriremos un mensaje mucho más maravilloso. Verán, con un buen comentario bíblico en mano, podemos descubrir que aunque se pueda referir a un profeta del siglo 8 a.C. aproximadamente, se redacta esta historia mucho más adelante, para el siglo 5 a.C. ¿Qué estaba sucediendo allí? Los judíos habían regresado del exilio en Babilonia. Había una situación particular. En ánimos de ser fieles a Dios y mantenerse como una nación pura sin mezclarse con ninguna otra, los judíos se habían tornado bien exclusivistas y xenofóbicos. Es decir, pensaban que Dios solamente se relacionaba con los judíos religiosos y santos que guardaban la Ley de Moisés. Esta historia de Jonás es una protesta contra esa manera de pensar, que de hecho, más adelante retomará el propio Jesús. El profeta representa la mentalidad religiosa judía. No había manera de que Dios se relacionara con otras naciones, mucho menos con sus peores enemigos, los asirios. Pero aquí tenemos a un Dios inclusivo, que incluye y ama a otras naciones y llama a un profeta judío a enviarles un mensaje. La razón por la cual Jonás no quiere ir, y lo confiesa al final, es que sabía que por su gran  misericordia, Dios no llevaría a cabo el juicio que el profeta anunció. Es al final del libro que encontramos la verdadera enseñanza. Jonás está molesto, pero con Dios. Le pide la muerte; y Dios le contesta preguntando si vale más su reputación como profeta judío; o miles de personas inocentes que morirían y los animales de Nínive (4:11). ¡Los animales de Nínive! ¡Son más importantes para Dios que la reputación del profeta! ¿Qué le decía esto a la mentalidad religiosa cerrada y exclusivista judía en el siglo 5? ¿Qué le dice esto hoy a nuestra mentalidad religiosa cristiana evangélica cerrada y exclusivista hoy? Necesitamos conocer al Dios inclusivo, el que abre los brazos, el que considera que la gente es prioridad, es más importante que nuestra teología, ministerios, doctrinas, concilios, etc.
Hemos rescatado la verdadera riqueza del texto y tiene algo relevante y pertinente que decirnos hoy en pleno siglo 21.
¿Es la Biblia un periódico de ayer? No tiene que serlo, si podemos cruzar el abismo y permitir que el "espíritu de la letra" nos confronte. Esto hace de las Escrituras Palabra de Dios para hoy...

*Nota: En unas semanas publicaremos el libro: El Corazón de Dios: De la Letra a la Vida donde abundaremos mucho más en este tema.

Sunday, April 13, 2014

El "bautismo del Espíritu" ¡qué presión!!

¿Que cuánta gente que conozco ha sido presionada, marginada, señalada, coartada, menospreciada, subestimada, devaluada, degradada, desechada, asfixiada, estrangulada y castrada mental y emocionalmente porque no han sido "bautizadas en el Espíritu"? Más de los que quisiera haber conocido...
Se trata de esa experiencia que el pentecostalismo (y, "by the way" soy parte de un concilio pentecostal, aunque dos o tres que lean esto me quieran expulsar del "reino de los pentecostales") ha denominado como una posterior al recibimiento del Espíritu Santo en la vida de los seres humanos cuando experimentan la "conversión". Sin embargo, en raras ocasiones, podría ser una experiencia simultánea. Es decir, y me explico más claramente: si te convertiste, recibiste el Espíritu como garantía de salvación; pero, si no sientes los ríos de agua viva (expresión que por lo general ha significado que se  te "paren los pelos" o la "piel de gallina"); y, sobre todo, si no has hablado en lenguas, pues te falta el bautismo del Espíritu. Es decir, tienes el Espíritu, pero no el bautismo del Espíritu.
Como me considero más cristiano que pentecostal; y como le debo más lealtad a la Biblia que a una doctrina que surgió hace menos de 200 años, tengo que decir con mucho respeto y humildad (pues sé lo sensitivo del tema para mucha gente): que esa enseñanza está bien distante de lo que enseña las Escrituras.
Comencemos por lo primero: ¿de dónde sale esta idea? Pues fundamentalmente de la experiencia que se narra en el libro de los Hechos en el capítulo 2. El día que se celebraba una festividad judía, que originalemente era una fiesta agrícola, y eventualmente se convirtió en una conmemoración de la dádiva de la Ley por Yahweh a Moisés en el Sinaí, los discípulos de Jesús tienen una experiencia significativa. Para comprender esta experiencia sigamos la línea que nos presenta Lucas, quien es un gran redactor, en su relato. En el capítulo 1 Jesús, antes de ascender a los cielos, le dice a sus discípulos que recibirían poder para ser testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta el fin del mundo. Si conoces un poco de geografía de Palestina te das cuenta de que el texto afirma un alejamiento de Jerusalén hasta los confines de la Tierra. Ahora bien, luego de pasar Samaria y Galilea, si continuamos alejándonos, necesitaremos otros idiomas en tierras extranjeras a Israel para seguirnos comunicando, sea griego, latín, etc. Es decir, Lucas nos está diciendo que estos serían empoderados y empoderadas por Dios para ser testigos del mensaje de su Reino al mundo entero; pero para que eso suceda tiene que ocurrir algo milagroso como lo que ocurrió en Pentecostes. Necesitaban distintos idiomas para comunicarlo. Estos discípulos y discípulas eran en su mayoría incultos, probablemente hablaban arameo y quizás un poco de griego. ¿Estás comprendiendo la idea que nos quiere presentar el relato? Cincuenta días luego de la Pascua, de la crucifixión de Jesús, al igual que a Moisés le fue dada la Ley para Israel, a los discípulos y discípulas les es dada la promesa del Espíritu para comunicar el nuevo pacto de Dios, no solo con Israel sino con el mundo entero. Ese día el Espíritu llega como un viento recio (Hechos 2) y les da la capacidad de hablar lenguas, pero no cualquier lengua o idioma angelical, sino idiomas (dialektos en griego) que eran comprendidos por todos y todas las presentes de distintas nacionalidades. Estas lenguas o idiomas hacen accesible y relevante el Evangelio para todas las personas de todas las naciones, o sea, hace el Evangelio inclusivo.
Honestamente, ¿quién puede entender que este relato se refiere a que cada vez que alguien sea bautizado o bautizada en el Espíritu se tiene que demostrar por hablar en "lenguas"? ¿De qué lenguas estamos hablando ahora? ¿Idiomas  nuevos que pueden ser comprendidos por la gente que nos rodea? No, estamos hablando de unas lenguas incomprensibles, que algunos llaman angelicales, por lo tanto, lamento decirles que utilizar el texto de la experiencia de Pentecostés para justificar la doctrina de que se trata de un "bautismo en el Espíritu" que viene posterior a la conversión no es justificable...
Entonces llegábamos a los retiros y allí comenzaba el predicador a decir: ¿cuántos han sido bautizados en el Espíritu? Los que habían tenido esa experiencia de hablar en lenguas y sentir los "rios de agua viva" levantaban orgullosos y orgullosas sus manos. Acto seguido miraban alrededor, a todos los que no eran tan agraciados como ellos y ellas, y con un gran sentido de superioridad les decían: "tranquil@, síguelo buscando que Dios te lo va a dar..."    Entonces quedaban muchos esperanzados y esperanzadas de que algún día Dios les considerara dignos y dignas de tal experiencia. Que mal, hermanos y hermanas. Cuan lejos de Jesús y de lo que la Biblia enseña. Lo interesante es que la mayoría de la gente que ha expresado su desacuerdo en cuanto a esto, pertenece al grupo que buscaban la experiencia y nunca llegó, provocando grandes frustraciones. Sin embargo, yo era del otro grupo: de los que brincaba y hablaba en lenguas y miraba con compasión (por no decir pena) a quienes no habían sido "bautizad@s"...
Si fuíste del grupo de la mayoría que nunca fue "bautizada" o aún te sientes parte, permíteme liberarte hoy. Si hubo gente, que como yo, tuvimos tal experiencia (me refiero a una experiencia carismática que de ninguna manera llamaría bautismo en el Espíritu), y te fijaste en algo: no era gente mejor, ni más moral, ética o santa que tú. No reflejaban a Jesús más que tú; y en cuanto al fruto del Espíritu en sus vidas, ni hablar. De hecho, honestamente, no parecían ser mejores seguidores o seguidoras de Jesús que tú, es porque probablemente no lo eran. Porque nunca fueron superiores ni más espirituales que tú por su experiencia carismática. Porque nunca Dios les amó más que a tí, ni los escogió más de lo que te escogió a tí...
La respuesta está en I Corintios 12. El Nuevo Testamento menciona esto del bautismo en el Espíritu cuando Juan el Bautista dice que Jesús vendría a bautizar con el Espíritu, y nunca menciona lenguas o experiencias carismáticas; y en este texto paulino. En el verso 13 de este capítulo 12 dice de esta manera: Porque por un Espíritu somos TODOS (¿Quiénes? Todos ¿Quiénes? Todos...) bautizados en un cuerpo...
O sea que Pablo considera que todos los que pertenecen al Cuerpo de Cristo, o sea, la comunidad de fe, han sido bautizados en el Espíritu para ser parte  de dicho Cuerpo. Más adelante pregunta (verso 29): ¿Son todos apóstoles? (la respuesta obvia es no...) ¿son todos profetas? (la respuesta obvia es no...) ¿todos maestros? (la respuesta obvia, no... y así en adelante a todas las demás preguntas) ¿tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas?... (¿cómo fue la pregunta??) ¿hablan todos lenguas? La respuesta obvia es no; pero ya se había afirmado que aún así, todos y todas habían sido bautizados por el mismo Espíritu...
Mi hermano, mi hermana, sé libre de la sombra que te persigue de que eres menos porque nunca fuíste bautizado o bautizada en el Espíritu. Dios no se olvidó de tí, ni te ama menos. Simplemente no todos tienen las mismas experiancias, eso es todo. Tú eres parte de este Cuerpo. Tú eres bautizado (inmerso) en Su Espíritu. Si alguien quiere persistir en presionarte, marginarte o señalarte, bendícel@; y tú, vive en paz y en la felicidad de saber que el Dios que te creó; te llamó y te hizo parte de su Cuerpo, una parte tan importante, que sin tí está incompleto...

Saturday, April 5, 2014

¿Estás en la PERFECTA voluntad de Dios? ¿Y qué rayos es eso?

¡Cuántas veces nos aterrorizaron con esto de la voluntad de Dios!
No solamente porque esto de voluntad de Dios es algo complicado, sino porque el término de por sí es pesadito. Suena a dictadura, como la imagen de un Dios "hitleriano" que impone una voluntad absoluta y soberana sin importar quien o quienes se "vayan enreda'os" en el proceso. Si crees y afirmas un Dios cuya soberanía es tal que pasa por alto el amor y la compasión con tal de que su santa, perfecta e incuestionable voluntad sea hecha, respeto tu opinión; pero quizás sea bueno que desistas de leer este blog ahora. Un día un pastor con cierta línea teológica (el que sabe, sabe) me insinuó que si Dios en su soberana voluntad había determinado que un ser humano se perdiera, si moría a los cinco años, siendo un inocente niño, aún así ardería en el infierno... (si crees que esto no tiene sentido, te asombraría la mucha gente que piensa así). Si ese es tu Dios, no estamos en la misma onda, reconsidera seguir leyendo esto.
Voluntad de Dios, que ya de por sí tiene una carga religiosa brutal, se complica cuando le ponen otros apellidos. Es decir, la perfecta voluntad de Dios, la permisible voluntad de Dios... ¿Y con qué se come eso mi gente? Estos son términos teológicos, no bíblicos. Algunos y algunas han optado por afirmar que hay una voluntad de Dios que ocurre cuando se cumple con todos sus estándares y todo sale a pedir de boca, la "perfecta voluntad de Dios". ¿Estás viviendo en la perfecta voluntad de Dios? Gracias por la pregunta, pero mi vida sigue siendo imperfecta, aunque prosigo esa voluntad.
La otra, es como Dios conformándose. Pues si no puedes llenar los estándares de la perfecta voluntad, entonces caes en la categoría menos privilegiada de estar en la voluntad permisible de Dios. O sea, no es lo que Él exige, pero te permite estar así. No sé ustedes pero esto de vivir en la voluntad permisible de Dios es como decirles que caminen sobre una navaja, el más mínimo desliz te corta el pie entero...
¿En serio hay una voluntad perfecta de Dios y una permisible? Definitivamente quien lo afirma sabe más que los propios autores bíblicos que nunca afirmaron tal cosa. Mientras más leo la Biblia, más me doy cuenta de que Dios me llamó a una vida de paz; de que verdaderamente el "yugo" de Jesús es fácil y ligera su carga; y de que la verdad nos hace libres. Las Escrituras hablan acerca de la voluntad de Dios sí, claro que sí; pero está distante de lo que nos referimos con el término voluntad en español y todo su bagaje y connotación religiosa. Es decir, el término griego que se utiliza en el Nuevo Testamento y se traduce así es "zelema" que viene de "zelo". Sí, que suena como celo, esa palabra complicadita en español; pero no significa exactamente lo mismo. "Zelo" es deseo, pero no cualquier deseo, uno profundo y ardiente. Ahora permíteme liberarte: ¿Estás viviendo el deseo profundo de Dios para tu vida? ¿Verdad que se siente mejor, alcanzable y liberador?
Jesús nos enseńo a orar: Que se cumpla tu deseo como en el cielo en la tierra... ¡que lindo  suena eso!, el deseo de Dios... es como decir: lo que deseaste y soñaste para mi vida, que se haga realidad. Suena menos religioso, pero se acerca más a lo que el texto afirma.
Otro: No todo el que me dice Señor, Señor entrará al Reino... sino el que cumple el deseo de mi Padre. ¿Cuál deseo? Esto está en Mateo al final del Sermón del Monte (Caps. 5-7) por lo tanto, el deseo ardiente de Dios es que vivamos como enseñó en dicho sermón. ¿Alguna idea? Exacto. Amando al prójimo, no juzgando, perdonando todo, amando aún a nuestros enemigos, sin insultar, sin codiciar, confiando plenamente en la provisión de Dios, solo por mencionar algunas de las enseñanzas que ahí se encuentran, ese es el deseo ardiente, el sueño de Dios para nuestra vida.
Com dice I Tesalonicenses 4:18: Este es el sueño de Dios, su deseo ardiente, que den gracias a Dios en todo... gente agradecida. El Centro de la Felicidad Mundial en Europa afirma, tras mucha investigación, que lo más que produce felicidad en el ser humano es ser agradecidos... Dios, que nos creó lo sabía. Su sueño es que seamos agradecid@s y felices...
Creo que Jesús vino a este mundo a mostrarnos la voluntad, el deseo ardiente, el sueño de Dios. Dijo: Este es el deseo del Que me envió: Que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna... El sueño de Dios es que a través de Jesús tengamos vida eterna. Esto no es solamente vivir para siempre después de la muerte, es más que eso. Eterna en griego es "aionion". Es una cualidad que solo pertenece a la dimensión divina, por lo tanto si algo es "aionion" es de Dios. Es decir que no se trata simplemente de cantidad de vida, sino de calidad de vida. Jesús ofrece la vida de Dios... ¿Quieres la vida de Dios aquí y ahora? Dios sueña con eso, el lo desea ardientemente, ¿tú también? Pues el sueño de Dios y el tuyo se hizo uno mismo...